«Amigos» y «enemigos» de Cuba en el Parlamento Europeo

Políticos europeos vinculados a las negociaciones con La Habana

Por Darío Alejandro Alemán

El pasado 10 de junio, el Parlamento Europeo (PE) aprobó la Resolución sobre los derechos humanos y la situación política en Cuba, que reconoce, entre otras cosas, el aumento de la represión política por parte del gobierno de la isla.

Esto provocó una automática respuesta desde La Habana. La misión diplomática de Cuba en Bruselas, por ejemplo, expresó en un mensaje oficial: “Son claras las motivaciones políticas detrás de este show anticubano, promovido en primer lugar, por eurodiputados españoles que tienen en común la nostalgia del franquismo y la vocación golpista y que olvidan que Cuba dejó de ser colonia de España desde el año 1898 (…) Con semejantes acciones los promotores de esta farsa, y los que la apoyan, lo único que conseguirán es desacreditar, aún más, la imagen de la llamada casa de la democracia europea.”

Por su parte, la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) se propuso devolver las acusaciones de violación de derechos humanos:

«Actúan también con total insensibilidad ante flagrantes violaciones de esos derechos cometidas en Estados Unidos y otros países del mundo, incluyendo la propia Europa, en los que se han exacerbado durante el último año las manifestaciones de brutalidad policial, la aplicación de políticas discriminatorias contra los migrantes, los discursos que fomentan el odio y las ideas supremacistas, o las violaciones de la libertad de prensa y de expresión, así como las manifestaciones de racismo, xenofobia y otras formas de intolerancia.”

De nada sirvieron las protestas desde La Habana. La resolución aprobada por el PE ha reconfigurado el contexto en que se desarrolla el Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación entre el bloque regional y la isla caribeña. Por tanto, de ahora en adelante, el gobierno cubano deberá mostrar avances reales en materia de derechos humanos si es que quiere mantener buenas relaciones con Bruselas.

Ciertamente, la aprobación del documento, e incluso el debate previo del pasado 8 de junio, son apenas la culminación de un proceso mucho más largo y complejo en que se han enfrentado distintos intereses políticos y afinidades ideológicas a lo interno del PE. A continuación, El Estornudo presenta a ocho de las figuras políticas europeas con mayor protagonismo durante los últimos tres años en la pugna por el establecimiento de diferentes tipos de relaciones entre Bruselas y La Habana.

I

Alberto José Navarro González / Foto: Primer Informe

Nombre: Alberto José Navarro González

Nacionalidad: Española

Cargo actual: Embajador de la Unión Europea en Cuba

Frase: «No, yo no considero que Cuba sea una dictadura. Claro que no». (febrero de 2021)

Primeros años

Para 2017, cuando fue designado embajador de la Unión Europea en Cuba, Alberto Navarro contaba con una amplia y reconocida carrera como diplomático. Entre sus cargos anteriores estuvieron los de embajador de España en Marruecos y en Portugal, además de jefe de la delegación diplomática de la UE en República Dominicana, y otras responsabilidades dentro de las instituciones del bloque regional. Entre 2004 y 2008, ejerció también como secretario de Estado para Asuntos Europeos dentro del gabinete del presidente español José Luis Rodríguez Zapatero. Por entonces era Josep Borrell quien presidía el PE. Navarro, Zapatero y Borrell pertenecían — y pertenecen — al Partido Obrero Socialista Español (PSOE), el partido de izquierdas más representativo en España desde la Transición, el cual, tras la irrupción de Podemos (hoy Unidas Podemos), se considera más inclinado al centro del espectro político.

Los dos primeros años de Navarro en Cuba pasaron sin penas ni glorias, o al menos no acapararon muchos titulares en la prensa española ni en la cubana. En 2019, cuando la administración Trump decidió activar el Título III de la Ley Helms-Burton, el diplomático canario hizo sus primeras grandes apariciones públicas en la Isla.

Ante el peligro de que comenzara una cacería por parte de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos sobre las compañías europeas (principalmente, españolas) con presencia en Cuba por explotar «propiedades expropiadas» en los años iniciales de la Revolución, el diplomático advirtió que la UE era el mayor inversor extranjero en la isla y que los altos organismos europeos no dudarían en proteger a sus empresarios mediante «leyes antídotos». En otras palabras, la UE devolvería el golpe si sus empresarios eran presionados y multados por las leyes estadounidenses.

Durante el siguiente año, Alberto Navarro fue agasajado por los medios oficiales cubanos, que reproducían sus declaraciones públicas en defensa del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación entre Bruselas y La Habana. En mayo de 2020, Cubadebate le realizó una entrevista en que él aplaudió que la UE aumentara el monto de su ayuda a Cuba a 120 millones de euros. De igual forma, Navarro expresó que «la solidaridad médica cubana no tiene parangón», y arremetió en sus palabras contra el embargo económico y financiero impuesto por el gobierno de Estados Unidos a Cuba.

Si bien los tres primeros años de Alberto Navarro como embajador en Cuba fueron tranquilos, y hasta acogedores, el 2021 va siendo, quizás, uno de los peores años de su carrera diplomática.

Una entrevista reveladora

El 26 de febrero de 2021, el medio digital Cubanet publicó una entrevista que días antes le hiciera a Alberto Navarro la periodista Camila Acosta. La entrevista es un interesante duelo de preguntas y respuestas en que Acosta lleva contra las cuerdas a Navarro, quien, derrotado, responde abandonando la imparcialidad que exige su cargo.

El diplomático español inicia el diálogo refiriéndose a Cuba de la siguiente manera: «no existen sociedades perfectas». Luego afirma que la UE no tiene la intención de interferir en la política de Cuba y que son los propios cubanos quienes deben decidir su futuro. La periodista le pregunta entonces si cree que en la isla se respetan las libertades de expresión, prensa y asociación, a lo cual él responde que no tiene potestad para valorar esas cosas. El tono de la conversación comienza a variar a partir de ahí.

Navarro se defiende explicando que la UE no solo debe hablar con el gobierno cubano sobre derechos humanos, pues la agenda de diálogo bilateral también comprende temas comerciales y financieros. Reconoce que en dichos diálogos la parte europea ha solicitado la asistencia de miembros de la sociedad civil no reconocidos por las leyes cubanas, a lo que el gobierno se ha negado. Además, aclara que la UE ha intentado poner sobre la mesa de conversaciones la cuestión de la falta de libertades de expresión y asociación, pero que los representantes gubernamentales siempre responden con contrapropuestas, como hablar de racismo y xenofobia en Europa. Finalmente, Navarro declara que no es trascendente si se cumple o no el Acuerdo, porque lo verdaderamente importante es mantener un canal de acercamiento a Cuba. «Para impulsar políticas en Cuba tiene usted que aceptar las reglas del juego que hay», dice.

El diplomático también aprovecha la entrevista para alabar la solidaridad de las brigadas médicas cubanas, a lo que Acosta responde recordándole el mandato de la Relatora Especial sobre las formas contemporáneas de la esclavitud, incluidas sus causas y consecuencias, Urmila Bhoola, y de la Relatora Especial sobre la trata de personas, especialmente mujeres y niños, María Grazzia Giammarinaro, ambas funcionarias de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Él solo atina a decir que en la ONU nadie cree que las misiones médicas cubanas escondan formas de esclavitud moderna. En Naciones Unidas, dice, lo que se hace es pedir que se suspenda el embargo estadounidense.

El día en que se publicó la entrevista, la cuenta en Facebook de Camila Acosta fue hackeada, por lo que la periodista se vio obligada a pedir ayuda a la ONG internacional Access Now para recuperarla. Mientras tanto, en las redes sociales se difundían las palabras más polémicas dichas por Navarro a Acosta: «Yo no creo que Cuba sea una dictadura».

Caída en desgracia

En febrero de 2021, un grupo de activistas cubanos pertenecientes a diversos grupos y movimientos de oposición y la sociedad civil — Damas de Blanco, Movimiento San Isidro (MSI), Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), Red Femenina de Cuba, Movimiento Libertad y Democracia, Centro Cubano de Derechos Humanos, Coalición de Cuentapropistas Cubanos, Frente Antitotalitario Unido y Unión Sindical de Cuba — enviaron una carta al eurodiputado español Hermann Tertsch, quien representa en el PE al partido de extrema derecha Vox. La misiva declaraba el apoyo de los firmantes a la petición que hiciera Tertsch de destituir a Navarro como embajador de la UE en Cuba.

La razón por la que Tertsch pedía la destitución de Navarro era la firma de este último en una carta abierta enviada por La Joven Cuba al presidente estadounidense Joe Biden, en la cual se demandaba el levantamiento incondicional del embargo a la isla. El eurodiputado de Vox criticó entonces que el embajador de la UE en Cuba apoyara públicamente el fin del embargo y prefiriera no pronunciarse en favor de la liberación de los presos políticos cubanos o del respeto a los derechos humanos violados por el régimen de La Habana. Los parlamentarios europeos del Partido Popular español (PP) no tardaron en sumarse a esta petición, la que fue trasladada al alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell.

En marzo de 2021, durante la huelga de hambre realizada por José Daniel Ferrer y otros miembros de la UNPACU, el diplomático español no mantuvo contacto alguno con los huelguistas y tampoco se pronunció al respecto. Apenas un mes después, ocho ONG enfocadas en la defensa de derechos humanos — Christian Solidarity Worldwide, Freedom House, Civil Rights Defenders, Cadal, Demo Amlat, Cultura Democrática, Freemuse y Cuban Prisioners Defenders (CPD) — escribieron una carta a Borrell informándole que la embajada de la UE en Cuba las excluía continuamente de la participación en cualquier diálogo o actividad. Mientras eurodiputados de partidos de centro y derecha pedían su cabeza en Estrasburgo, sede del PE, Navarro parecía hacer mucho para mejorar la situación.

La suma de estos hechos no pudo ser obviada por Josep Borrell, quien comenzó a ser acusado de complicidad con Navarro y el régimen cubano. El embajador de la UE en Cuba fue entonces citado por su viejo compañero del PSOE, quien le exigió explicaciones por su firma en la carta abierta de La Joven Cuba. La conversación entre ambos políticos no trascendió a la prensa. Para decepción de Tertsch, Borrell decidió que Navarro terminaría su misión en la isla y que luego pasaría a ocupar el cargo de cónsul general de España en Boston, Estados Unidos.

El affaire diplomático de Navarro en La Habana pudo terminar en esto: un simple llamado de atención que evitara mayores vergüenzas. Sin embargo, la Resolución… aprobada por el PE el 10 de junio de 2021 volvió a poner su cabeza en la picota.

En el documento, el PE critica que el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) y la Delegación de la UE en Cuba no se hayan pronunciado nunca en defensa de los activistas cubanos invitados a eventos organizados por el propio PE, a quienes el régimen ha impedido la participación mediante detenciones arbitrarias y cortes del servicio de Internet. Además, lamenta que su representación en La Habana excluyera de los diálogos políticos y de cooperación a «la oposición y a organizaciones de la sociedad civil europeas y cubanas», mientras que el embajador de la UE firmaba una misiva dirigida a Biden para levantar el embargo.

II

Manuel «Manu» Pineda Marín / Foto: La opinión de Murcia

Nombre: Manuel «Manu» Pineda Marín

Nacionalidad: Española

Cargo actual: Eurodiputado por Unidas Podemos-Izquierda Unida, presidente de la Delegación del PE para las relaciones UE-Palestina, secretario del Área Internacional del Partido Comunista de España y vicepresidente del Grupo informal de amistad y solidaridad con el pueblo de Cuba del PE.

Frase: «[El Gobierno cubano] garantiza constitucionalmente los derechos humanos, en particular la libertad de opinión y de expresión, la libertad de asociación y de reunión pacífica». (junio de 2021)

Amores y odios de Manu Pineda

Cuando de «izquierda» se trata, Manu Pineda adopta disciplinadamente todos los clichés posibles para identificarse como tal. Su cuenta de Twitter, por ejemplo, tiene como imagen de portada una marcha de obreros bolcheviques digna de un fotograma de Eisenstein, y como foto de perfil un retrato suyo acompañado de una bandera cubana.

Manu Pineda se dice a sí mismo filocomunista. Es un radical, un ortodoxo, un convencido, un homosoviéticus anacrónico con acento andaluz a quien la socialdemocracia española le queda cada vez más lejos. Él y los comunistas españoles son «la izquierda»; de manera que la izquierda tradicional le parece centro, el centro le parece derecha, y la derecha, fascismo. Incluso, consideró en su momento a Unidas Podemos una izquierda demasiado soft, que si alguna utilidad tenía era, alianzas mediante, aportar votantes al Partido Comunista de España y a Izquierda Unida. En esto último, sin embargo, tuvo cierta cuota de razón. Si Manu Pineda ostenta hoy el cargo de eurodiputado es gracias a una alianza entre Unidas Podemos e Izquierda Unida.

Pineda vive su propia fantasía roja y, lo más importante, es consecuente con ella. En 2011, por ejemplo, se enlistó como brigadista voluntario de Unadikum (Asociación en defensa de los derechos del pueblo de Palestina y contra la ocupación y el apartheid de Israel) en Gaza y Cisjordania. En su agenda política, además, tiene como grandes objetivos combatir desde su asiento de eurodiputado al uribismo colombiano, al gobierno Israelí, al Reino de Marruecos, a los partidos de derecha españoles y al embargo estadounidense sobre Cuba. El problema de Pineda, sin embargo, no es tanto hacia donde enfoca sus odios, sino hacia donde dirige sus amores.

En varias ocasiones, Pineda se ha declarado en favor de los regímenes cubano y venezolano. Las defensas que ha esgrimido en favor de estos no pocas veces resultan delirantes. Cierta vez comparó el embargo estadounidense con el asedio israelí a la franja de Gaza, y en otra ocasión declaró que la mala imagen del gobierno de Nicolás Maduro se debía a una confabulación de las «grandes corporaciones mediáticas internacionales» que se esfuerzan en tildarlo de dictador. Manu Pineda no se esconde para decir estas cosas. De hecho, ha usado el prestigioso medio español El Diario.es como tribuna para defender a Maduro y a la Revolución cubana, y también para afirmar que la socialdemocracia española es un «régimen y un sistema perverso».

Pineda y Cuba

Manu Pineda se define a sí mismo como «un amigo de Cuba», y no pierde ocasión para alabar al régimen de La Habana. De hecho, ostenta el cargo de vicepresidente del Grupo informal de amistad y solidaridad con el pueblo de Cuba del PE, una asociación de eurodiputados cuya misión explícita es presionar a los altos cargos de la UE para aprobar resoluciones contra el embargo estadounidense y para mantener el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación con el gobierno cubano.

En abril de 2020, el eurodiputado español escribió una carta al entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que el sitio web del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX) no tardó en republicar. En dicha carta, Pineda afirmaba que «el bloqueo a Cuba sigue siendo el principal motivo de sufrimiento de un pueblo que solo quiere vivir en paz y dignidad».

A inicios de junio de 2021, cuando se supo que un grupo de eurodiputados llevaría al PE una propuesta de resolución para condenar las violaciones de derechos humanos en la isla, Pineda participó en una charla online auspiciada por el MINREX y varias asociaciones europeas de solidaridad con Cuba. En la charla dio un adelanto de lo que luego sería su intervención en el PE contra la Resolución… Según Pineda, «Cuba es un ejemplo de respeto a los derechos»; los Estados Unidos son «el imperio», y los europarlamentarios que presentaron a discusión el documento «vasallos de las políticas que les mandan del imperio».

Poco antes de que se presentara a votación la Resolución sobre los derechos humanos y la situación política en Cuba, Manu Pineda intentó un golpe desesperado: presentar una contrapropuesta de resolución a nombre del Grupo parlamentario de La Izquierda (Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica), el cual reúne a algunos partidos de la izquierda más radical en Europa. En este documento, se afirma una vez más que el gobierno cubano respeta y promueve los derechos humanos en todo el mundo y que el régimen de La Habana «garantiza constitucionalmente los derechos humanos, en particular la libertad de opinión y de expresión, la libertad de asociación y de reunión pacífica». Otro fragmento de la contrapropuesta dice: «La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura ha reconocido los esfuerzos de Cuba por erradicar el hambre y la malnutrición a escala mundial (…) el modelo agrícola cubano, basado en el principio de soberanía alimentaria, ha logrado el acceso universal a los productos básicos».

La propuesta de resolución de Pineda, finalmente, no fue tomada en cuenta por el PE. No obstante, su empeño le granjeó un agradecimiento en Twitter del mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, que el eurodiputado compartió con orgullo.

III

Javier Moreno Sánchez / Foto: S&D

Nombre: Javier Moreno Sánchez

Nacionalidad: Española

Cargo actual: Eurodiputado por el PSOE, líder de la Delegación Socialista Española en el PE, miembro de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior del PE y presidente del Grupo informal de amistad y solidaridad con el pueblo de Cuba del PE.

Frase: «Sé que empezaremos muy bien el año con la celebración del triunfo de la Revolución. Llevamos 62 años y quedan muchos más». (diciembre de 2020)

Un aliado del gobierno cubano

La vida política de Javier Moreno ha estado siempre ligada al PSOE y, desde el 2004, a la política continental de este partido español, pasando por los cargos de secretario general del PSOE Europa y presidente de PSOE Europa. Desde julio de 2019, el eurodiputado funge como presidente de la Delegación Socialista Española en el PE, cargo en que sustituyó a Iratxe García Pérez, quien, a su vez, asumió la presidencia del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (S&D), grupo parlamentario que reúne a los partidos socialistas europeos.

A diferencia de Moreno, García Pérez no fue tan condescendiente con el régimen de La Habana, lo que no implica que estuviera a contra del mantenimiento del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación con la isla o apoyara el fin del embargo estadounidense. En febrero de 2020, esta política del PSOE exigió a La Habana que liberara a José Daniel Ferrer García y a otros miembros de UNPACU (presos desde octubre de 2019), o que al menos le establecieran un juicio justo, con todas las garantías legales establecidas y el acompañamiento de la Delegación de la UE en Cuba. Por entonces, hasta el propio Josep Borrell, obligado por una Resolución del PE (28 de noviembre de 2019) que condenaba la sanción penal sobre Ferrer, se sumó a la exigencia de un juicio justo para el opositor cubano. Sin embargo, en el último año, García Pérez no ha parecido interesada en el tema Cuba. Ni siquiera en los días previos al proceso de votación de la Resolución sobre los derechos humanos y la situación política en Cuba publicó en Twitter contenido alguno referente a Cuba. Todo indica que la líder de S&D ha decidido centrarse en proyectos más importantes, como la crisis entre España y Marruecos y la liberación de las patentes de las vacunas contra la COVID-19.

Javier Moreno, por su parte, ha halagado en varias ocasiones al régimen cubano, con el cual mantiene estrechos vínculos, principalmente a través de la ANPP. En diciembre de 2020, envió un mensaje a esta institución estatal a través de un video, en el cual se comprometió a lograr que los miembros de la Delegación Socialista Española del PE enviaran como propuesta para el Nobel de la Paz a las brigadas médicas «Henry Reeve». En su mensaje también prometió trabajar para que Joe Biden y Kamala Harris «retomen las vías que abrió Obama» y, con un árbol navideño de fondo, deseó «felices fiestas» a los cubanos. Luego dijo sentirse muy optimista por la llegada de un nuevo aniversario de la Revolución. «Llevamos 62 años y quedan muchos más», agregó.

Entre 2020 y 2021 Moreno envió varios mensajes como este. Algunos de ellos fueron reproducidos durante reuniones de la ANPP, como el del pasado mayo, en el cual aseguró que «Cuba puede aportar tanto a la UE como la UE puede aportar a Cuba». Oficialmente, el vínculo entre Moreno y la ANPP es Luis Morlote, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y presidente del Grupo interparlamentario cubano de amistad con Europa.

Los mensajes de Javier Moreno a la ANPP pasaron desapercibidos en el PE. Sin embargo, el 18 de abril de 2021 varios eurodiputados de partidos de centro y derecha, liderados por Hermann Tertsch, comenzaron a tachar al líder de los socialistas españoles en el PE de cómplice de la dictadura cubana. La razón de este ataque fue un tuit de Moreno que, en el contexto del VIII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), felicitaba a Raúl Castro por su trayectoria al frente del PCC y en la Presidencia de Cuba, a la vez que deseaba éxitos a Miguel Díaz-Canel. En el tuit, además, Moreno recordó su «compromiso de seguir trabajando en una estrecha colaboración con la UE», y terminó con un «#CubaViva», uno de los hashtags oficiales difundidos desde la cuenta del propio Díaz-Canel en esa red social.

La trama del email filtrado

El 28 de mayo de 2021, cuando la propuesta de Resolución sobre los derechos humanos y la situación política en Cuba no había sido anunciada ni presentada, CPD divulgó la filtración de un email al respecto. El mensaje provenía del correo electrónico de Pilar Ruiz Hélamo (asesora política de S&D y trabajadora del grupo de S&D en temas de comercio internacional y América Latina) y estaba dirigido al equipo de trabajo de Javier Moreno Sánchez. En dicho correo, Ruiz Hélamo avisaba a Moreno Sánchez de que Renew Europe y el Partido Popular Europeo (PPE) planeaban presentar una resolución para condenar las violaciones de derechos humanos en Cuba, algo sobre lo que «el gabinete de Borrell ya estaba enterado». Finalmente, decía: «Me pregunto si queréis avisar vosotros a la embajada de Cuba o aviso yo a Heidy».

La persona a quien se refería Ruiz Hélamo en su correo es Heidy Villuendas Ortega, una joven funcionaria de 28 años, cuyo cargo es el de tercera secretaria en la misión diplomática de Cuba en Bélgica. Villuendas fue presidenta de la Federación de Estudiantes Universitarios y de la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes. También participó en la «protesta» de la representación de la sociedad civil enviada por el gobierno cubano en la VIII Cumbre de las Américas, celebrada en 2018 en Lima, Perú. Dicha «protesta» consistió en una suerte de acto de repudio contra funcionarios de la Organización de Estados Americanos y contra figuras invitadas como la opositora cubana Rosa María Payá. Heidy Villuendas es, además, hija de Enrique Villuendas, quien durante varios años ejerció como funcionario del Departamento Ideológico del Comité Central del PCC encargado, entre otras cosas, de mantener la censura sobre la prensa oficial de la isla.

Una vez fue presentada la propuesta de Resolución… de Renew Europe y el PPE, Javier Moreno anunció que su delegación votaría en contra. Según el eurodiputado, Cuba vive un momento de «apertura», por lo cual el Acuerdo de Diálogo y Cooperación es «la mejor herramienta» de la UE para acompañar este proceso. En sus declaraciones, algunas publicadas por la Delegación de Socialistas Españoles del PE y otras en su cuenta de Twitter, Moreno da a entender que la resolución a debatir propone el fin del Acuerdo de Diálogo y Cooperación, lo cual es falso, pues el documento resulta más bien un ultimátum al régimen cubano para que cumpla la cláusula de derechos humanos establecida en su pacto con la UE. También dice que la propuesta de Resolución… no responde a que La Habana haya violado los términos del Acuerdo, sino al deseo de eurodiputados de los partidos Ciudadanos, Vox y PP de volver a la política de Posición Común que promovió el gobierno de José María Aznar. Finalmente, exige que el PE no haga caso de la Resolución… y que, en cambio, se pronuncie para condenar el embargo como principal causante de violaciones de derechos humanos en la isla.

A la vez que demandaba obviar las violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen cubano, Moreno arremetió contra el encarcelamiento de líderes opositores nicaragüenses por parte de la dictadura de Daniel Ortega y exigió al PE «mantener la presión sobre los gobiernos europeos que incumplen el Estado de Derecho», especialmente los de Hungría y Polonia.

Poco antes de que fuera aprobada la resolución sobre Cuba, S&D presentó una contrapropuesta, redactada por el portugués Pedro Márquez, eurodiputado por el Partido Socialista de Portugal, y Javi López, eurodiputado por el Partido Socialista de Cataluña. El texto, a diferencia del que terminaría aprobado, ignoraba los informes sobre violaciones de derechos humanos en Cuba realizados por varias ONG, alababa las misiones médicas cubanas, exigía el fin del embargo estadounidense y apoyaba los «avances realizados hasta la fecha por Cuba en pos de un mayor reconocimiento de los derechos fundamentales en el país». No obstante, esta contrapropuesta no fue tan indulgente con el gobierno cubano como la de Manu Pineda, pues S&D «expresó su solidaridad» con el MSI y otros activistas políticos cubanos, y pidió, además, que las autoridades cubanas protegieran el derecho a la vida y la integridad de estos. Los socialistas europeos también solicitaron a las autoridades de la isla el reconocimiento del periodismo independiente, el fin de las medidas que impiden a los médicos entrar y salir del país libremente, y la «derogación inmediata» del Decreto 349 y del Decreto Ley 370.

IV

Josep Borrell / Foto: El Mundo

Nombre: Josep Borrell Fontelles

Nacionalidad: Española

Cargo actual: Alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidente de la Comisión Europea.

Frase: «¿Por qué extraña razón eso [condenar el embargo] me convierte en defensor de una dictadura? Si Cuba no es… un sistema democrático, liberal, multipartidista como tenemos aquí. Supongo que eso no lo descubren ustedes hoy, ¿verdad?» (junio de 2021)

Un hombre pragmático

Josep Borrell es, ante todo, un hombre pragmático cuyos criterios políticos son movidos más por lógicas económicas que por razones ideológicas. Perteneciente a la vieja guardia del PSOE, Borrell tiene estudios en ingeniería aeronáutica (Universidad Politécnica de Madrid), investigación operativa (Universidad de Stanford), economía de la energía (Instituto Francés del Petróleo), ciencias económicas y matemáticas empresariales (Universidad Complutense de Madrid). Algunos de sus libros reflejan esa manera de concebir la política, como Las cuentas y los cuentos de la independencia (Catarata, 2015), donde junto a Joan Llorach desmonta y pone en entredicho con argumentos económicos las razones en favor de la independencia de Cataluña.

A mediados de 2019 ya se sabía que en diciembre Borrell dejaría su cargo de ministro de Asuntos Exteriores de España para asumir su responsabilidad actual en la UE. Por entonces, Borrell visitaba Cuba con relativa frecuencia (tres veces en menos de un año y medio), preocupado por la activación del Título III de la Ley Helms-Burton que efectuara Donald Trump y lo que esto pudiera implicar para las empresas españolas con negocios en Cuba. Respecto a lo que significa el embargo para Cuba, Borrell solo afirmó que servía para «generar una oleada de victimismo» por parte del gobierno cubano, lo cual «provocaba el empobrecimiento de los cubanos». En julio de 2019, el entonces ministro español también estaba muy implicado en las relaciones de su país con el régimen de Nicolás Maduro, e incluso aceptó pedir a la UE que aplicara sanciones sobre los principales directivos de la policía política venezolana.

La visita a Cuba de Borrell en octubre de 2019 sirvió para confirmar el viaje de los reyes de España en noviembre, y también para tranquilizar a los empresarios españoles con inversiones en la isla, quienes se mostraban cada vez más alarmados por la Ley Helms-Burton. Borrell les prometió que la UE no permitiría que medidas extraterritoriales del embargo les afectaran, sobre todo porque en poco tiempo sería él, personalmente, el encargado de tratar esos asuntos en Europa. También, junto al embajador de España en Cuba, Juan Fernández Trigo, pidió a estos empresarios que tuvieran paciencia en relación con el impago de las deudas contraídas por La Habana con Madrid (que en junio de 2020 rozaban los dos mil millones de euros) y que no culparan por ello a los cubanos.

Un mes después, los reyes de España visitaron La Habana y dejaron a la ciudad unos 57.5 millones de euros para «proyectos de cooperación». A dicho viaje también se sumó Borrell, quien apuntó al embargo estadounidense como responsable de la falta de liquidez financiera del país y la razón por la cual varias empresas españolas no podían cobrar sus beneficios en Cuba, que por entonces superaban los 300 millones de euros. Durante su visita, Borrell prefirió no tocar el tema de los derechos humanos en la isla. Cuando la prensa internacional le preguntó al respecto, se limitó a decir que «Cuba no es el único país de partido único», y rápidamente cambió de tema para exigir que «al embargo hay que llamarlo por su nombre»: bloqueo.

Que Borrell afirmara que Cuba no es el único país de partido único no fue muy bien recibido por grupos opositores cubanos ni por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH). Sin embargo, esta declaración pareció sin dudas más aceptable que la de Federica Mogherini, su predecesora como alto representante de Asuntos Exteriores de la UE, quien dijo en 2017 que Cuba era «una democracia de partido único». Aunque a Borrell se le ha acusado en varias oportunidades de complicidad con el régimen cubano, lo cierto es que desde su actual cargo ha sido mucho más crítico con La Habana que Mogherini. Esto se evidencia en el informe de la UE sobre derechos humanos en Cuba de 2020, donde sí se reconoce la falta de libertades políticas y de derechos humanos en la isla, aunque sea en un segundo plano de importancia.

Los derechos humanos que interesan a Borrell

Las violaciones de derechos humanos en Cuba es un tema que Borrell suele evitar en sus declaraciones públicas, o al menos tratar de manera superficial, restándole importancia frente a cuestiones como el embargo estadounidense. No obstante, desde finales de 2019 hasta la fecha, no se ha comportado igual sobre a la situación de los derechos humanos en Bielorrusia y Venezuela, regímenes que son aliados políticos del gobierno cubano.

Borrell ha defendido frente al PE la idea de que Aleksandr Lukashenko es «un dictador». «Tenemos que seguir haciendo presión aprovechando todas nuestras capacidades y herramientas para apoyar a la sociedad civil bielorrusa», expresó en una ocasión, a la vez que pidió a la UE «apoyo financiero para la Bielorrusia democrática». Borrell, partidario de un cambio de régimen en Bielorrusia, exigió a la UE ejecutar «sanciones bien dirigidas a Lukashenko y sus acólitos». Sobre si dichas sanciones pudieran afectar a los ciudadanos bielorrusos, dijo ante la cámara de eurodiputados: «como saben ustedes, para hacer una tortilla hay que romper algunos huevos».

Borrell usa contra el régimen bielorruso los mismos argumentos que durante años han esgrimido varios políticos estadounidenses a la hora de defender el embargo a Cuba. Las razones del alto representante de la UE para condenar a Lukashenko responden a intereses geopolíticos marcados por los vínculos de este dictador con el gobierno de Vladimir Putin y por la cercanía de Bielorrusia con otros países miembros de la UE.

Las razones de la hostilidad de la UE hacia el régimen de Nicolás Maduro (aunque en no pocas ocasiones ha mediado en los diálogos entre el gobierno y la oposición) son algo distintas a las que justifican las sanciones contra Bielorrusia, y ayudan a comprender por qué con Cuba no se aplica igual rasero.

En 2015, por ejemplo, Nicolás Maduro amenazó con nacionalizar varias empresas españolas con presencia en Venezuela, como Telefónica, Repsol, BBVA, Mapfre e Iberia. En 2019, cumplió con algunas de sus amenazas en el caso de la farmacéutica de origen español SM Pharma. La UE, en especial España, contragolpeó reconociendo durante un tiempo a Juan Guaidó como presidente de Venezuela, dando asilo político al líder opositor Leopoldo López e impidiendo al gobierno de Caracas acceder a parte de sus depósitos de oro en bancos europeos.

El gobierno cubano, si bien es cierto que no ha pagado sus deudas con las empresas europeas, no mantiene hostilidad alguna contra sus inversores. Tal vez la compañía europea con mayor presencia en la isla sea Meliá, que hasta febrero de 2021 gestionaba allí 39 hoteles, más que en República Dominicana, EE.UU., Bahamas, Brasil, Panamá, Venezuela, Perú, Jamaica, Colombia y México juntos. En 2016, cuando Meliá solo contaba con 28 hoteles en Cuba, una auditoría pública realizada por expertos independientes dio cuenta de que los ingresos totales de la empresa por esos hoteles ascendía a 26.2 millones de euros anuales, lo cual representaba más del 46 por ciento de sus ingresos recibidos en materia de gestión hotelera en toda Europa, Medio Oriente y África. En los cálculos políticos de Josep Borrell, esta parece ser una de las variables a tener en cuenta.

La debilidad de Borrell

Si algo parecen haber entendido los eurodiputados del PP, Vox y Ciudadanos, rivales políticos del PSOE, es que el alto representante español tiene cierta debilidad con el tema Cuba; de manera que buena parte de los ataques que emprenden contra él se centran en cuestionar su relativa indiferencia ante las violaciones de derechos humanos en la isla. Para estos eurodiputados, casi nada de lo que ocurre en Cuba pasa desapercibido por muy puntual que sea la situación. Por ejemplo, cuando a mediados de 2020 el gobierno cubano retuvo en el puerto de Mariel productos de primera necesidad enviados como ayuda humanitaria desde Estados Unidos a Cuba, miembros de Renew Europa, el PPE y del Grupo de Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) le exigieron a Borrell que se pronunciara al respecto. Este respondió que no diría nada, puesto que dicha ayuda humanitaria estaba «politizada».

En febrero de 2021, eurodiputados por el PP español le enviaron otra carta, esta vez pidiéndole que propusiera al PE tomar medidas para proteger a los artistas y periodistas detenidos y golpeados el 27 de enero de ese año en las afueras de la sede del Ministerio de Cultura de Cuba (MINCULT). Borrell no dio respuesta. Sin embargo, ese mismo mes, cuando Javier Moreno le pidió presionar públicamente a la UE para exigirle a la Casa Blanca que quitara a Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, el alto representante accedió sin presentar objeciones.

Los enemigos políticos de Borrell, a golpe de numerosas cartas, han logrado demostrar la «debilidad» del alto representante por Cuba. Al régimen de Vladimir Putin le bastaron unas pocas preguntas directas sobre el tema para dejarlo en completo ridículo. En febrero de 2021, Borrell se encontraba en Moscú para discutir con el gobierno ruso acerca de la situación del opositor Alexei Navalny, quien habría sido envenenado y posteriormente fue apresado por orden del Kremlin. En la conferencia de prensa ofrecida por Borrell y Serguéi Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, la agencia de noticias Sputnik desvió el tema principal del encuentro y comenzó a preguntarle al español por Cuba. Durante buena parte de la conferencia de prensa, Borrell se dejó llevar por estas preguntas y disertó sobre la decisión del gobierno de Estados Unidos de calificar a Cuba como un país patrocinador del terrorismo. Mientras tanto, Putin expulsaba de Rusia a varios diplomáticos de Alemania, Polonia y Suecia por, supuestamente, haber participado en las manifestaciones ocurridas el 23 de enero de 2021 en San Petersburgo y Moscú en apoyo a Nalvalny. En Bruselas no gustó mucho la actitud de Borrell, quien reconoció haber sido intencionalmente «emboscado» por medio al servicio de Putin.

El discurso del 8 de junio

El pasado 8 de junio, cuando se llevó a discusión en el PE la propuesta de Resolución sobre los derechos humanos y la situación política en Cuba, Josep Borrell dedicó su discurso a defender el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación con Cuba. Según él, el Acuerdo no implicaba deferencias especiales por parte de la UE con la isla, sino la posibilidad de tener una «relación de compromiso crítico».

Para Borrell, durante los últimos tres años la parte cubana no había violado los términos del Acuerdo en materia de derechos humanos. En cambio, dijo que en el país caribeño se estaba desarrollando toda una reforma económica con «mecanismos más orientados al mercado y un mejor marco regulatorio para el sector privado», la cual se ha visto limitada por los efectos del embargo y de la pandemia de la COVID-19. Borrell, quizás pensando en Meliá, lamentó que ya no existiera el flujo de turistas estadounidenses a Cuba que hubo durante los últimos años del segundo mandato de Barack Obama.

El discurso fue, en resumidas cuentas, una defensa de su gestión respecto a las relaciones con Cuba. En algún momento, incluso, atacó a los eurodiputados que propusieron la Resolución… por «hablar solo de Cuba», cuando existen otros países que «no practican una democracia liberal y multipartidista competitiva». Ahí están, en cualquier caso, las posiciones críticas asumidas por la UE, y él mismo, respecto a Rusia, Bielorrusia, Marruecos, El Salvador o Venezuela.

También recordó que la posición oficial de la UE respecto al embargo estadounidense era de rechazo, aunque ciertamente el documento presentado por Renew Europe y el PPE no critica que la UE condene el embargo.

Finalmente, Borrell dice que es falso que la ayuda que brinda la UE a la sociedad civil cubana sirva para financiar al régimen de La Habana. Sin embargo, una investigación de CPD demuestra lo contrario. Según esa fuente, los fondos oficiales de la UE para la sociedad civil cubana terminan, año tras año, en manos de instituciones y organizaciones no independientes como la Universidad de La Habana, la Federación de Mujeres Cubanas, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, la UNEAC, la Oficina del Historiador de La Habana, entre otras.

Otra investigación, publicada en la revista digital cubana YucaByte, llamó la atención sobre el sospechoso destino de otro de esos fondos de la UE. Se trata de al menos medio millón de euros administrados por la ONG Euroclima + que fueron entregados para la ejecución de un proyecto ambiental basado en el desarrollo de una urbanización sostenible en La Habana. Con ese dinero, el gobierno cubano decidió financiar un sistema de geolocalización en tiempo real de los teléfonos móviles, con la excusa de un estudio de movilidad urbana. En un país donde se persigue a opositores, activistas y periodistas independientes, y donde no existen leyes de transparencia ni de protección de datos, el empleo de esa donación resulta, cuando menos, cuestionable.

V

Leopoldo López / Foto: La Razón

Nombre: Leopoldo López Gil

Nacionalidad: Venezolana/Española

Cargo actual: Eurodiputado por el PP, vicepresidente de la Comisión Parlamentaria Mixta UE-Chile, miembro de la Subcomisión de Derechos Humanos del PE y de la Delegación en la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana.

Frase: «Es lamentable que en estos años no se hayan podido constatar avances por parte del régimen cubano que pongan de manifiesto alguna voluntad para mejorar las condiciones y los derechos de sus ciudadanos. Por el contrario, recientemente la represión está aumentando estrepitosamente, documentándose más de mil actos represivos contra periodistas y activistas de derechos humanos y más de 150 presos políticos actualmente». (junio de 2021)

Cabeza de familia

Leopoldo López Gil nació en Venezuela y allí vivió la mayor parte de su vida. Es descendiente de una rica familia venezolana que estuvo muy vinculada a la política de ese país en los años treinta y cuarenta. Después de estudiar economía y finanzas en las universidades de Pensilvania y Columbia, hizo crecer su fortuna como director de empresas y restaurantes. López Gil también ejerció durante muchos años como periodista y miembro del Consejo Editorial del periódico El Nacionalde Caracas, que pasó a ser considerado un medio de oposición por el chavismo. En mayo de 2021, Nicolás Maduro ordenó tomar la sede de El Nacional, luego de que el Tribunal Supremo de Venezuela aprobara una demanda de Diosdado Cabello en la que el periódico debía pagarle 13 millones de dólares por difamación.

López Gil, padre de Leopoldo López Mendoza, una de las principales figuras de la oposición antichavista, salió de Venezuela hacia España en 2014, y desde entonces no ha regresado a su país. Apenas un año después de llegar a Madrid, el entonces presidente español, Mariano Rajoy, le concedió la nacionalidad española. López Gil ingresó entonces en las filas del PP y en 2019 se convirtió en el primer venezolano en ocupar un puesto de eurodiputado.

En 2019, pasó por una situación familiar y política bastante delicada. Mientras él convivía con dos de sus nietos en Madrid, la embajada de España en Caracas mantenía como refugiados a su hijo, su nuera y su nieta. Ese año pudo reencontrarse con toda su familia, excepto con su hijo, quien finalmente logró escapar a España meses después.

Desde su puesto como eurodiputado, López Gil ha sido uno de los principales promotores de resoluciones y sanciones contra el régimen de Nicolás Maduro. Su rencor por el chavismo solo es comparable con el rechazo que siente hacia los gobiernos de Cuba y de Nicaragua. Esta última animadversión es, quizás, lo único que comparte con los eurodiputados del PSOE.

López Gil vs Josep Borrell

Una de las primeras cosas que hizo López Gil al ser electo eurodiputado fue mostrar su postura crítica contra el régimen cubano al sumarse a una campaña en redes sociales del OCDH, «60 Navidades con presos políticos en Cuba», en la que también participó Luis Almagro, secretario general de la OEA.

Es septiembre de 2020 participó — junto a los eurodiputados Javier Nart y Dita Charanzová — en un coloquio durante el cual CPD presentó públicamente el proceso penal de ampliación que había llevado ante la Corte Penal Internacional, 622 doctores cubanos contra el Gobierno cubano, sobre la realidad de las «misiones médicas internacionalistas».

«Es increíble que todavía hoy (…), aprovechándose de la desgracia humana cuando hay catástrofes y cuando hay epidemias, se envíen mercenarios, aunque algunos con buena intención, para llevar a cabo una labor netamente política e ideológica (…) [Varios médicos cubanos] lamentablemente han sido artífices de esta desgracia que llamamos el régimen castrocomunista» expresó en aquella ocasión.

Ese mismo mes, López Gil se unió a Charanzová, Nart y Hermann Tertsch para recibir el premio «Oswaldo Payá» a nombre del PE. Dicho premio fue entregado por la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, organización dirigida por Rosa María Payá.

En octubre de 2020, el eurodiputado hispano-venezolano tuvo dos encontronazos con Josep Borrell. El primero estuvo relacionado con el cargamento de ayuda humanitaria enviado por organizaciones anticastristas desde Estados Unidos, el cual fue retenido por las autoridades en el puerto de Mariel. Este hecho provocó que López Gil le exigiera a Borrell presionar a La Habana para que liberara la ayuda humanitaria, y que usara como amenaza la suspensión del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación. El segundo choque entre ambos políticos tuvo que ver con la misión diplomática enviada por el alto representante europeo a Venezuela, de cuyas funciones no dio parte al PE. López Gil se mostró en contra de esta decisión, a lo que Borrell respondió, con algo de, alegando que la situación de Venezuela tenía «una carga emocional» para el eurodiputado venezolano.

Las críticas de López Gil hacia Borrell no cesaron. Durante los siguientes meses escribió varias cartas y aceptó ser signatario de otras que reclamaban al alto representante que tomara medidas contra el régimen cubano por violar el Acuerdo, sobre todo a partir del desalojo de los acuartelados en la sede del MSI y de la protesta del 27 de noviembre de 2020 frente al MINCULT. Además, fue de los eurodiputados que en más ocasiones exigió la destitución de Alberto Navarro como embajador de la UE en Cuba.

El 26 de febrero de 2021, junto a Charanzová, López Gil participó coomo representante del PPE en un encuentro virtual (Patria y Vida: Arte y política unidos por Cuba) entre eurodiputados y varios artistas y activistas cubanos como Luis Manuel Otero Alcántara, Yotuel Romero, Alexis Valdés y Wendy Guerra. A raíz de esto, el diario oficial Granma publicó un artículo contra el venezolano y la checa.

«Con tantas cuestiones útiles para encauzar, como los programas de vacunación al alcance de todos o la recuperación económica de un continente golpeado por la pandemia, Charanzová y López Gil se permiten jugar a la contrarrevolución anticubana», expresó el órgano oficial del PCC.

López Gil hizo otro llamado de atención a finales de marzo último a Borrell por su indiferencia ante la situación de José Daniel Ferrer y otros miembros de la UNPACU en huelga de hambre. Dos meses después, firmó y apoyó el Manifiesto por la liberación de Maykel Castillo y Luis Manuel Otero Alcántara y por el cese de la represión en Cuba, iniciativa esta promovida por CPD.

El día 8 de junio, estuvo entre los eurodiputados que defendieron la aprobación de la Resolución sobre los derechos humanos y la situación política en Cuba.

VI

Hermann Tertsch / Foto: El Confidencial

Nombre: Hermann Tertsch

Nacionalidad: Española

Cargo actual: Eurodiputado por Vox, vicepresidente del Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), vicepresidente de la Delegación de la UE en la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana, miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores del PE y miembro de la Delegación de la UE en la Comisión Parlamentaria Mixta UE-México.

Frase: «Lo terrible es que tengamos en el Parlamento Europeo a un alto representante que está defendiendo a Cuba, defendiendo a la dictadura». (junio de 2021)

Los extremos de Tertsch

Si alguien conoce de memoria los extremos del espectro político contemporáneo, así como el espacio que les separa, es Hermann Tertsch. Esta historia de extremos comienza con la influencia de su padre, Ekkehard Tertsch. E. Tertsch fue un austriaco colaborador del nazismo que en 1943 fue enviado en misión diplomática a Madrid, bajo las órdenes de Josef Hans Lazar, para ocuparse de que la propaganda alemana calara en los aliados franquistas. Sin embargo, poco después de haber comenzado su nuevo trabajo, cayó en la lista de sospechosos implicado en un intento de asesinar a Hitler, por lo que fue enviado a un campo de concentración. Al terminar la II Guerra Mundial fue liberado y regresó a España, donde nacería Hermann.

El actual eurodiputado español se inició en la política al integrar las filas del Partido Comunista de Euskadi, representación del Partido Comunista Español en el País Vasco y Navarra. Nada más y nada menos. Con el tiempo, el joven Tertsch se ganó una muy buena reputación como periodista, lo cual le llevó a ser corresponsal de El País y hasta asumir algunos cargos en ese diario.

Conforme ganaba prestigio en el gremio periodístico español, sus posturas políticas fueron corriéndose hacia el centro, luego hacia la derecha y, finalmente, hacia la extrema derecha nacionalista española. Tertsch canalizó entonces sus ideas políticas en una lucha sin cuartel contra el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y el PSOE, algo que, eventualmente, provocaría su salida de El País por no compartir la línea editorial del medio. Tertsch mantuvo sus vínculos con otros espacios radiales y televisivos españoles, pero fue realmente el diario ABC quien le ofreció una columna como tribuna desde la cual despotricar contra la izquierda española.

La «Guerra Fría tertschiana»

Para entender las ideas políticas que defiende Tertsch desde su asiento de eurodiputado, basta leer sus propias declaraciones sobre por qué decidió dejar un tanto de lado sus columnas de opinión para formular ardientes diatribas y cartas en el PE. Fue Santiago Abascal, líder de Vox, quien le pidió que fuera su candidato al PE, algo que el periodista no se pensó dos veces. Abascal, conocido por sus discursos racistas, homofóbicos, xenófobos y machistas, figura desde entonces para Tertsch como «un hombre admirable que, con su autenticidad y humildad, su valor, franqueza y patriotismo, ha logrado ya una movilización histórica de la sociedad española en defensa de la Nación».

Una vez anunció su candidatura, Tertsch declaró en su habitual columna de ABC que su agenda como eurodiputado se centraría en rescatar «los valores y principios de la Civilización Occidental». Esta declaración de principios incluía una lucha sin cuartel contra los movimientos independentistas españoles, todos vinculados, según él, a la izquierda. Declaró, además, que las ideas políticas suyas y de Vox han sido «perseguidas, ridiculizadas y en gran parte olvidadas bajo la despótica hegemonía cultural neomarxista», y que, por tanto, él defendería «la lucha contra las tiranías del comunismo y el nazismo por igual, la fe en la sacralidad del ser humano, el compromiso con la verdad y con los valores occidentales».

Tertsch es un furibundo anticomunista. Ve el fantasma del comunismo en todos lados ya que, como diría hace dos años, en 1989 ese régimen estaba “quebrado, pero no muerto”. Para Tertsch, los comunistas ya no siguen el modelo soviético, sino que se camuflan y agrupan en «grupos multiculturales».

Según su teoría del neomarxismo omnipresente, dichos grupos han generado una «marea de izquierda con banderas que van desde el feminismo y el animalismo al culto LGTBismo o la violencia». El eurodiputado, incluso, ha llegado a lamentar en sus columnas de ABC que la polarización política haya llegado en 2016 a Estados Unidos de la mano de Hillary Clinton y sus votantes; a su entender, defensores de «una radicalidad etnicista antioccidental de la nueva izquierda, formada en la histeria colectiva de la corrección política neomarxista», la cual, además, es «enemiga de Israel».

La diana que ha escogido Tertsch para sus ataques, al menos en lo que a política doméstica refiere, es el partido Unidas Podemos y, más específicamente, la figura de Pablo Iglesias. Esta obsesión, sin embargo, le ha salido muy cara al eurodiputado de Vox: unos 27 mil euros, para ser exactos. En 2017, Tertsch fue condenado a pagarle 12 mil euros al padre de Iglesias por decir en ABC que el abuelo del exlíder de Unidas Podemos asesinó a civiles inocentes durante la Guerra Civil. En 2019, fue condenado nuevamente por daños al honor y difamación, y fue obligado a pagarle otros 15 mil euros al padre de Iglesias; esta vez por acusarle del asesinato de un policía en 1973. La obsesión de Tertsch contra la izquierda española es tal que una vez aseguró en un programa televisivo que Pablo Iglesias le mataría si tuviera la oportunidad.

Tertsch, quien fuera un periodista respetado, tiene en su cuenta de Twitter una antología de sus peores paranoias y ofensas. En sus tuits dice ver una especie de conspiración «antioccidental, neomarxista y totalitaria» en el hecho de que la UNESCO comparta una publicación celebrando el natalicio de Ernesto Guevara; llama a Íñigo Errejón, presidente del partido Más País, «el niño polla bolivariano» (en referencia a un actor porno español); sigue y comparte cuanto dice Eduardo Bolsonaro, el escandaloso hijo del presidente brasileño, y sostiene que el calentamiento global salva vidas porque en España mueren anualmente personas por olas de frío. Tertsch, además, está convencido de que los órganos de inteligencia cubana están infiltrados en el gabinete de Pedro Sánchez.

El anticastrismo de Tertsch

La animadversión de Hermann Tertsch hacia el castrismo es anterior a su vida política, e incluso anterior a su afiliación a la extrema derecha. Ya en 1994 había escrito en El País un artículo donde acusaba a buena parte de la izquierda española de hacer de Cuba «un terrarium caribeño para experimentos con seres vivos» y ver, como quien observa el contenido de una probeta, si el comunismo funciona. En 2007, en uno de sus últimos textos publicados en ese medio, declaró que en España debía condenarse el comunismo tanto como al fascismo, que Laurenti Beria no era mejor que Josep Mengele y que la izquierda española continuaba viendo a Fidel Castro como el experimentador que intentaría crear el comunismo sometiendo a los cubanos. Tertsch llamaba a esos progresistas españoles «tuertos obcecados» e «hipócritas» por criticar a dictadores como Pinochet y Stroessner, pero no a Castro.

«Los obcecados», escribía, «viven cómodos en democracias, pero jalean con impudicia méritos de regímenes comunistas como el de impedir la huida de sus súbditos, perseguir con pena de muerte a quienes desafían sus órdenes absurdas y, ante todo, cosechar miseria. Estos tuertos obcecados son los defensores a ultranza de sistemas que no soportarían para sí mismos.»

Desde abril de 2019, meses antes de ser electo eurodiputado, Tertsch se opuso a las declaraciones de Navarro y Borrell contra el embargo estadounidense a Cuba. Según el entonces periodista, la prensa europea buscaba satanizar a Donald Trump de la misma forma en que la prensa soviética satanizó a Juan Pablo II, y para ello usaba el tema Cuba. Desde su espacio en ABC, enarboló la idea de que el embargo no era contra los cubanos, sino contra «el aparato de la dictadura».

A raíz de la huelga de varios activistas acuartelado en la sede del MSI, Tertsch tomó la palabra en una reunión de la Delegación del PE para las Relaciones con los países de América Central, en diciembre de 2020, y expresó:

«Tenemos que reaccionar. O Cuba empieza a respetar los derechos humanos o suspendemos el acuerdo. No se está haciendo un seguimiento de la dictadura, como en el caso del MSI, la cárcel de Denis Solís y el maltrato permanente que sufre la sociedad civil cubana (…) Hay un aire de hipocresía del tratamiento del acuerdo de la UE con Cuba. ¿Por qué no hay comunicados de la UE condenando las acciones contra el MSI? ¿Qué apoyo han recibido de la UE a partir de las acciones violentas en los últimos días? ¿Por qué no se respetan las condiciones de este acuerdo para no enfrentarse a la realidad que sufre la sociedad civil cubana?»

Al mes siguiente, con motivo de las detenciones ocurridas el 27 de enero de 2021 frente a la sede del MINCULT, el eurodiputado escribió una carta pública dirigida a Josep Borrell en la que echó en cara que en la reunión sostenida el día 20 de enero con el canciller cubano no le advirtiera del incumplimiento de sus obligaciones. En dicha misiva, se lee:

«Exigimos que se apliquen los términos acordados en el Acuerdo UE-Cuba y se notifique al gobierno de Cuba la puesta en marcha del mecanismo por el cual la UE se ve compelida a denunciar el Acuerdo por vulneración reiterada y sistemática de las obligaciones y los compromisos acordados. Consiguientemente, se solicita el cese inmediato de toda ayuda financiera de la UE a Cuba. Unas ayudas que han llegado a Cuba sin verse afectadas por pasadas violaciones graves de los derechos humanos y que en ningún momento han revertido en beneficio de la población. Ni esas ayudas directas ni las dependientes de la Misión Diplomática de la UE en La Habana han sido destinadas a mejorar el nivel de vida de los cubanos sino a beneficiar al régimen y sus propios organismos y asociaciones ideológicas y represivas de la dictadura.»

Tertsch también estuvo entre los eurodiputados que exigieron la destitución de Alberto Navarro cuando este firmó la carta a Joe Biden de La Joven Cuba. Con motivo de esto, escribió en Twitter: «Estamos hartos de saber de pruebas de la militancia en favor de la dictadura y su cúpula criminal del embajador de la UE en La Habana, el español Alberto Navarro. Hoy ha cruzado todas las líneas rojas firmando una carta panfleto con todo el discurso victimista del régimen».

El pasado 1 de abril, firmó otra carta junto a los eurodiputados Dita Cherenzová, López Gil, Javier Nart y María Soraya Rodríguez Ramos (del partido español Ciudadanos) dirigida a la embajadora de Cuba ante la UE, Norma Goicochea Estenoz. Los firmantes pedían transmitir al gobierno cubano el descontento del PE ante el cerco policial sobre la sede de la UNPACU, en Santiago de Cuba; una medida que impulsó la huelga de hambre realizada por José Daniel Ferrer y otros activistas de esa organización.

Tertsch también participó en el debate de la Resolución… aprobada por el PE el 10 de junio. En su intervención, acusó a Borrell de financiar al régimen de La Habana mediante fondos entregados a falsas organizaciones de la sociedad civil cubana. Entre todas las teorías y acusaciones que el eurodiputado de Vox ha defendido durante los últimos años, esta parece ser de las más acertadas.

VII

Javier Nart / Foto: El Nacional

Nombre: Javier Nart Peñalver

Nacionalidad: Española

Cargo actual: Eurodiputado por Ciudadanos (ahora independiente), vicepresidente de la Delegación para las Relaciones con los Países de la América Central, miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores, miembro de la Subcomisión de Seguridad y Defensa y miembro de la Delegación en la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana.

Frase: «Hay algo terrible, que es lo que yo llamo el racismo ideológico: aquello que quienes califico como “izquierdistas de pandereta” son incapaces de tolerar en su ilustre pellejo — o sea, vivir en una situación de reducción, sometido a un dictado oficial sin ninguna libertad de discrepancia — , les parece excelente que ocurra en la Nicaragua de Ortega, en la Venezuela de Maduro o en la Cuba de Fidel Castro, porque todos ellos deben luchar, hasta el último nicaragüense, venezolano y cubano, contra el imperialismo yanqui. Ellos, desde las libertades burguesas, a las que no estarían dispuestos a renunciar, faltaría más, no están dispuestos a hacer más que gloriosos “viajes solidarios”.» (abril de 2020)

Nart, el desencantado

Al igual que Tersch, Javier Nart inició su vida profesional ganándose la vida como periodista, y su vida política militando en un partido de izquierda: el Partido Socialista Popular, que luego se integraría al PSOE. Al ser miembro del PSOE, y gracias a su experiencia como corresponsal de guerra en países como Nicaragua, Camboya e Irán, le nombraron asesor en temas de política internacional en la Presidencia de Gobierno durante el mandato de Felipe González. En la década de los noventa, Nart abandonó el partido en rechazo a unos escándalos de corrupción revelados por la prensa. Durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, obtuvo el cargo de cónsul honorario en Chad, donde jugó un importante papel en las negociaciones para la liberación de una tripulación aérea española detenida en ese país tras el escándalo de la ONG El Arca de Zoé.

En 2012, Nart se sumó a las filas de Ciudadanos, partido de centroderecha por el cual fue electo eurodiputado. Sin embargo, en 2019 decidió separarse de toda filiación política y catalogarse como «eurodiputado independiente». A diferencia de Tertsch, el camino de Nart dentro del espectro político en España parece haber terminado antes de llegar al extremo.

Quizás el único escándalo en el que se haya visto envuelto fue el relacionado con la malversación de los fondos públicos destinados al Palau de la Música, en Barcelona, efectuada por Félix Millet. En 2009, aparecieron 31 mil 900 euros en la cuenta bancaria de Nart provenientes de una cuenta del buscado desfalcador. Tras una investigación, se determinó que había sido «un error» de su gestor de cuentas, quien tenía también como cliente a Millet.

Un ojo puesto en Cuba

Los vínculos de Nart con Cuba datan, al menos, de 2010. Desde entonces se ha relacionado con opositores y activistas cubanos, entre ellos Guillermo Fariñas, quien obtuvo el premio Sajárov a la Libertad de Conciencia ese año.

En octubre 2018, Nart recibió en Estrasburgo a varios activistas cubanos para discutir, junto a otros diputados, sobre la situación de los derechos humanos en la isla. Al siguiente mes, su nombre apareció, con el de otros escritores, periodistas, artistas y directivos de ONG internacionales, entre las firmas de una carta abierta que se oponía al proyecto constitucional presentado por el régimen cubano.

«El texto de la nueva Constitución no responde a los principios democráticos ni a la pluralidad política y social de la sociedad cubana, porque ha sido diseñado exclusivamente por el Partido Comunista y solo responde a su voluntad e intereses», reza un fragmento de la misiva.

En marzo de 2019, el PE discutió una Resolución sobre la situación de emergencia en Venezuela, la cual, en resumen, suponía una condena de la UE al régimen de Nicolás Maduro. Nart, por supuesto, apoyó ese documento que estaba llamado a aprobarse sin problemas, dada la posición de la inmensa mayoría de los eurodiputados, incluyendo a los de S&D. Sin embargo, poco antes de que se discutiera dicha resolución, opositores venezolanos denunciaron que La Habana enviaba a agentes de inteligencia para asesorar a las fuerzas represivas de Maduro. Incluso, presentaron una acusación contra el diplomático cubano Asdrúval de la Vega (padre del actual Secretario General de la Unión de Jóvenes Comunistas del MINREX). Esto hizo que los eurodiputados que elaboraron el texto incluyeran el elemento de la inteligencia cubana en Venezuela, lo cual provocó que los socialistas del PE se abstuvieran finalmente.

«El grupo socialista pretendía que la dictadura cubana fuera considerada como un elemento positivo para la resolución de la situación en Venezuela, ignorando que decenas de miles de agentes cubanos constituyen la columna vertebral de la seguridad e inteligencia del régimen madurista. Cuba forma parte del problema y no de la solución», expresó Nart. La resolución, a pesar de la gran cantidad de abstenciones, fue aprobada.

Al mes siguiente, en Cuba fue excarcelado el activista Hugo Damián Prieto Blanco, miembro del Frente de Acción Cívica «Orlando Zapata Tamayo», quien había sido condenado por «peligrosidad social predelictiva». Según CPD, la excarcelación ocurrió gracias a una intervención diplomática de bajo perfil de la UE, con la participación de Javier Nart. No hay pruebas de ello más allá de las declaraciones de CPD; sin embargo, sí queda constancia de una carta que envió el eurodiputado a la Delegación de la UE en Cuba. En la misma, cuestionaba las razones por las que fue encerrado Prieto Blanco y comparaba su causa penal con la Ley de Vagos y Maleantes que fue aprobada en España durante la Segunda República y luego llevada al límite del absurdo por la dictadura de Franco.

En 2020, Nart se pronunció varias veces respecto a hechos específicos ocurridos en Cuba, como la aplicación del Decreto Ley 370, el cual le parecía «tan reaccionario que recuerda al franquismo más rancio de los años 40 y 50 del siglo pasado», y el arresto de la activista Berta Soler, quien en esas fechas había sido invitada por el PE a un evento por el Día de los Derechos Humanos al que no pudo asistir. En este último caso, Nart criticó que los eurodiputados de S&D guardaran silencio.

Durante el presente año, además de haber apoyado la Resolución sobre los derechos humanos y la situación política en Cuba, sobresalió una carta enviada por Nart al alcalde de Medellín, quien había declarado su intención de contratar una brigada médica cubana para tratar a los pacientes de COVID-19 en ese municipio colombiano. La decisión del alcalde fue criticada en la propia Medellín por varias instituciones que le pidieron que, antes de contratar médicos cubanos, pagara a los galenos locales y mejorara las condiciones del sistema sanitario local. Nart, por su parte, le aconsejó reconsiderar su idea. «La salud de su población no puede basarse en la violación de los derechos humanos», escribió.

Mentiras y verdades sobre Javier Nart

Por su actitud hostil hacia el régimen cubano, las autoridades de la isla lo han catalogado como ultraderechista y aliado del gobierno de Estados Unidos. No han sido los únicos, pues Nart también ha recibido ataques de este tipo en aquel lado del Atlántico.

En abril de 2020, por ejemplo, el MINREX se hizo eco de una carta contra el eurodiputado firmada por David Rodríguez Fernández, presidente de una organización llamada Asociación Valenciana de amistad con Cuba «José Martí». En la misiva, que fue enviada al gobierno de España y al PE, Rodríguez Fernández llama a Nart «cínico» y «sumiso a los intereses de Estados Unidos» por sus críticas a las misiones médicas cubanas. Esta Asociación, meses antes, había pedido que España contratara brigadas médicas cubanas para combatir la pandemia de COVID-19 en Valencia, cosa que no ocurrió.

«Le sugiero que deje a Cuba en paz, y que no siga siendo corresponsable del crimen que sufre su pueblo producto del bloqueo de EE.UU. Le pido que respete la soberanía del pueblo cubano, que libremente ha decidido su modelo socioeconómico, y cambia lo que tenga que ser cambiado para seguir mejorando y avanzado hacia más justicia e igualdad (…) Debe estar “satisfecho” de su colaboración sumisa a la campaña indigna de los EE.UU., y de su presidente actual Donald Trump. La historia ya le juzgará y seguro que no le absolverá», dice la carta.

Nart respondió mediante una entrevista concedida Diario de Cuba: «Yo soy uno de los fundadores del Sindicato Democrático de Estudiantes de la Universidad de Barcelona y fui expedientado con el máximo expediente, que fue expulsión de la Universidad. No digo que fuera un héroe antifranquista, pero estuve donde había que estar hasta donde pude estar. Entonces era un “tonto útil” y un “antiespañol2, porque estar contra Franco era ser antiespañol. Hoy resulta que quien está contra el castrismo es un anticubano. Simplemente le recordaría al señor Fernández que creo que el único país que cuando Franco murió puso las banderas a media asta fue la Cuba de Castro.»

Javier Nart no es, a todas luces, un ultraderechista simpatizante de los Estados Unidos, como quieren hacer creer la propaganda del régimen cubano y sus aliados en el mundo.

En 2003, cuando ejercía como abogado, Nart aceptó defender a Hamed Abderramán, un ceutí preso durante dos años en la Base Naval de Guantánamo por, supuestamente, pertenecer a una cédula de Al Qaeda. Después de lograr la extradición, Nart presionó para que se condenara el sistema de torturas llevado a cabo en la base militar estadounidense, del cual fue cómplice, en parte, la policía española. Todo esto provocó que el juez español Baltazar Garzón se decidiera a abrir una investigación por violación de derechos humanos contra el gobierno de Estados Unidos.

Nart, junto a Manu Pineda, es también uno de los eurodiputados que más se ha pronunciado contra la ocupación israelí en Palestina, así como la complicidad de Estados Unidos y la indiferencia de la UE al respecto. De hecho, ha pedido en el PE que se le aplique a Israel una resolución similar a la aprobada sobre Cuba el pasado 10 de junio, es decir, amenazar con la ruptura del Acuerdo de Asociación UE-Israel.

«Yo pregunto: ¿Cuándo exigiremos el cumplimiento de este Acuerdo? Cooperación, sí, pero con quien cumple. Y, si ello fuera poco, nuestro supuesto aliado, los Estados Unidos, nos ignora, dinamitando los acuerdos de Oslo, reconociendo la soberanía israelí sobre los territorios ocupados. Somos irrelevantes, porque no nos respetan y porque nosotros no nos respetamos a nosotros mismos. Medio siglo de ocupación es algo intolerable, inadmisible. Sobran todas las condenas, porque son perfectamente inútiles. Pasemos a los hechos», expresó en el PE en noviembre de 2019.

VIII

Dita Charanzová / Foto: Facebook

Nombre: Dita Charanzová

Nacionalidad: Checa

Cargo actual: Eurodiputada por el partido ANO 2011, vicepresidenta del PE, miembro de la Mesa del PE, Miembro de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor, miembro de la Delegación para las Relaciones con Estados Unidos y vicepresidenta del Grupo de la Alianza de Liberales y Demócratas por Europa (ALDE).

Frase: «No voy a parar hasta que Cuba sea un país democrático». (febrero de 2021)

Una rock star de la diplomacia europea

Si alguien conoce al detalle todos los mecanismos, procedimientos y dinámicas del PE es Dita Charanzová, quien, a sus 46 años, es una de las diplomáticas más prestigiosas de la UE. La eurodiputada, que ya va por dos períodos seguidos con un asiento en Estrasburgo, estudió diplomacia en Praga y en Madrid. Además, ha confesado su pasión por viajar y conocer otras culturas, lo que le ha permitido dominar perfectamente cinco idiomas.

Antes de comenzar a trabajar como diplomática, la checa ya se desenvolvía en los pasillos de la sede del PE, pues fue durante un tiempo directora de la emisora de radiodifusión MediaBox para la transmisión de sus sesiones. Luego trabajó en la misión permanente de República Checa en la UE y más tarde logró un escaño como eurodiputada. En 2016 fue reconocida con el premio «Nueva Europa 100», concedido a las personas que más han influido en el desarrollo digital en el continente, uno de los principales temas de su agenda política. Entonces también fue reconocida como la Mejor Eurodiputada del Año por la revista Parliament. En 2017, 2018 y 2019, la revista Político la incluyó en su lista de las 20 mujeres más influyentes de la UE. Charanzová, además, es la actual vicepresidenta de ALDE, agrupación parlamentaria de centro perteneciente al grupo Renew Europa. Su antecesor en este cargo es el español Javier Nart.

Además de encargarse de cuestiones asociadas al desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones en Europa, Dita Charanzová atiende parte de las relaciones comerciales de la región con Estados Unidos y Latinoamérica.

«Imparable» respecto a Cuba

Fue en octubre de 2019, a raíz de la detención de José Daniel Ferrer y otros miembros de la UNPACU, que Dita Charanzová dio sus primeras declaraciones acerca de emplear el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación UE-Cuba para presionar al gobierno de La Habana en cuanto al respeto de derechos humanos. En una entrevista concedida al diario español ABC, la eurodiputada checa reconoció que ella y «sus compañeros» de Renew Europe apoyaron en su momento el Acuerdo porque prometía que Cuba «mostraría claros avances en relación a los derechos humanos». Sin embargo, dos años después, dado el aumento de la represión política en la isla, creía que era tiempo de darle un ultimátum a La Habana.

No resulta fortuito el hecho de que la detención de Ferrer haya sido el detonante de su hostilidad hacia el Acuerdo. El líder de UNPACU y Manuel Cuesta Morúa eran hasta entonces los únicos activistas cubanos con quienes Charanzová había tenido algún acercamiento. Fue a ellos a quienes invitó en 2016, año en que se elaboró y firmó el Acuerdo, al evento «Cimentando la sociedad civil en Cuba: presentación de proyectos democráticos»”. Dicho encuentro, celebrado en Bruselas, fue organizado por ella y por la Asociación de Iberoamericanos por la Libertad.

Una vez supo de la causa penal imputada a Ferrer, Charanzová fue a pedirle cuentas personalmente a la embajadora de Cuba en Bruselas, quien le respondió que no podía decir nada hasta tanto el gobierno no diera una respuesta oficial. En su entrevista para ABC, la eurodiputada cuenta que le plantó cara a Norma Goicochea y le prometió que movería todos los contactos posibles en el Servicio Europeo de Acción Exterior. Apenas un mes después, llevó al PE una propuesta de resolución de urgencia para apoyar al líder de la UNPACU.

Para junio de 2020, Charanzová ya tenía claro que la respuesta de la UE ante las violaciones de derechos humanos en la Cuba era «muy floja». Esto lo planteó en la presentación de una denuncia enviada a la ONU por CPD por los crecientes casos de activistas y periodistas sancionados en la isla mediante el Decreto Ley 370. Junto a ella estuvo presente el eurodiputado Javier Nart.

En febrero de 2021, la Seguridad del Estado allanó la sede de la UNPACU y detuvo a José Daniel Ferrer, poco antes de que se celebrara la tercera ronda de conversaciones sobre derechos humanos entre Bruselas y La Habana. La eurodiputada checa, desde su perfil en Twitter, etiquetó a Josep Borrell y le criticó por la exclusión de ONG europeas de la ronda de conversaciones y por no pronunciarse en favor de Ferrer. También le exigió «tomar acción YA» contra el régimen cubano. El alto representante no contestó. De su encuentro con autoridades cubanas, fue el MINREX quien hizo un resumen: «la delegación cubana se refirió a los logros que demuestran su compromiso de promoción y protección de todos los derechos humanos para todos».

El pasado 8 de junio, Charanzová impulsó la Resolución sobre los derechos humanos y la situación política en Cuba. En su intervención, señaló que era necesario comenzar a llamar al gobierno cubano «una dictadura». Tres meses antes, la eurodiputada había dado un adelanto de lo que sería el texto cuando ofreció la siguiente declaración para la plataforma Cuba Decide: «Pedir una suspensión del Acuerdo enviará un mensaje firme y claro: la UE no tolerará la violación de los derechos humanos. La violación de los derechos humanos son una línea roja clara en el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación entre la UE y Cuba».

Luces y sombras de Dita Charanzová

Dita Charanzová ha sido blanco de ofensas y acusaciones constantes por parte de los medios oficiales cubanos. Tanto Granma como el blog Razones de Cuba la han llamado «subordinada del Departamento de Estado yanqui», y han asegurado que existen «elementos probatorios que demuestran que detrás de la checa está la mano de los yanquis». Hasta el momento no han sido presentadas las pruebas.

Públicamente, Charanzová solo se ha referido a Estados Unidos en calidad de socio comercial y, en dependencia del contexto político, no siempre en los más complacientes términos. En 2016, la eurodiputada no parecía muy contenta con la victoria de Donald Trump. De hecho, dijo que lo único bueno que podía traer Trump era cumplir con su promesa de «mano dura contra el régimen de Maduro».

La realidad es que todo totalitarismo con aires de izquierda tiende a ganarse una gran hostilidad por parte de Charanzová, para quien este resulta un tema en extremo sensible.

La actual vicepresidenta del PE nació bajo un régimen que respondía a los dictámenes del Partido Comunista de la URSS. Según declaró en Político, de niña siempre tuvo como máxima aspiración viajar; sin embargo, el gobierno checoslovaco daba permisos muy limitados para ello. Es por eso que, en 1989, con la caída del Campo Socialista, no se lo pensó dos veces para irse de mochilera por el mundo, y luego viajó a España para continuar sus estudios de diplomacia.

«Crecía bajo un régimen comunista, donde no había pluralidad ni discusión política. Esto fue realmente frustrante para mí y se ha convertido en mi fuerza motriz para luchar por el principio de la democracia en todo el mundo. Como checa, siento que le debo a otros países asegurar que cada individuo tenga voz en su propio futuro», dijo.

Curiosamente Andrej Babiš, el segundo hombre más rico de República Checa, primer ministro de ese país y presidente de ANO 2011, fue acusado de haber sido colaborador del StB (seguridad del régimen comunista checo). Un archivo de contrainteligencia de los ochenta, encontrado en el Instituto Eslovaco de la Memoria de la Nación (Babiš es de origen eslovaco), así lo contempla.

Desde su cargo de eurodiputada, Charanzová ha sido implacable con Lukaschenko, Vladimir Putin, Daniel Ortega, así como con la dictadura de Birmania y con el gobierno chino. Pero ni siquiera el régimen cubano ha sufrido tanto la animadversión de la checa como el de Caracas.

Desde mediados de la década pasada, Charanzová ha estado detrás de casi todas las resoluciones de condena y las sanciones de la UE contra el chavismo. La eurodiputada, en cambio, mantiene muy buenas relaciones con Juan Guaidó y los principales líderes opositores venezolanos. Por eso se pronunció en contra de que la UE dejara de reconocer la Asamblea Nacional de Guaidó, y catalogó esa decisión como una forma de «legitimar la dictadura de Maduro». Anteriormente, Charanzová pidió que la UE expulsara a todos los diplomáticos venezolanos afines a Nicolás Maduro, y también que se aplicaran sanciones selectivas sobre las principales figuras de la cúpula chavista. En esto último tuvo éxito.

Su aversión es tal que la checa fue la única eurodiputada no española que presionó para que la UE investigara si la reunión en el aeropuerto de Barajas entre secretario de Organización del PSOE y ministro de Transporte de España, José Luis Ábalos, y la vicepresidente venezolana, Delcy Rodríguez, violaba las sanciones impuestas a esta última. Los eurodiputados del PSOE y Unidas Podemos votaron en contra de la investigación. Finalmente, Borrell decidió que ese asunto correspondía valorarlo al gobierno de España.

Charanzová ha sido fuertemente criticada por pedir con insistencia la liberación de la boliviana Jeanine Áñez, y que se le someta a un proceso judicial independiente. Los eurodiputados de izquierda también le han echado en cara el no haberse pronunciado sobre la situación política de Colombia durante los últimos meses, lo cual es solo una verdad a medias. Es cierto que la checa promovió recientemente una resolución algo anacrónica, donde se aplaudían los Acuerdos de Paz de 2016 entre las FARC-EP y el gobierno de Juan Manuel Santos y sus avances; sin embargo, también condenó la escalada de violencia en el país y los asesinatos de líderes indígenas y activistas por los derechos humanos.

Dita Charanzová, además, impulsó una resolución en el PE sobre la situación de la pandemia de la COVID-19 en Latinoamérica. El documento insta a la UE a destinar fondos de ayuda a los países latinoamericanos más afectados y pide a los estados miembros que movilicen sus fondos de solidaridad. Asimismo, exhorta a que se refuerce la capacidad distributiva de COVAX (Fondo de Acceso Global para Vacunas) y que se amplíe el ámbito de aplicación de la Iniciativa de Suspensión del Servicio de Deuda (DSSI) del G-20 a los países de renta media.

Publicado originalmente en El Estornudo.

Revista independiente de periodismo narrativo, hecha desde dentro de Cuba, desde fuera de Cuba y, de paso, sobre Cuba.

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